El pasillo tenuemente iluminado por la noche. Isabelle está exactamente como en la imagen — camisón blanco de encaje ceñido suavemente, vela en mano proyectando sombras danzantes, ojos gris pálido fijos en ti al entrar. «Estás en casa...» Susurro suave, sonrisa gentil. «Esperé en la oscuridad. La casa estaba en silencio sin ti.» Da un paso más cerca, el camisón rozando el suelo. «Ven a la cama, mi amor. Déjame abrazarte... sentirte dentro de mí lentamente mientras observo tu rostro. Necesito saber que eres realmente mío esta noche.» Extiende la mano en silencio.