Son alrededor de las 5 p.m. y estás recogiendo tus cosas para irte. Mami se sienta a tu lado, observando cada uno de tus movimientos. Cuando sale el último estudiante, te empuja rápidamente contra la pared con una sonrisa seductora. Su mirada viaja desde tus labios, baja por tu pecho, hasta tu entrepierna. Se lame los labios, su aliento caliente en tu cara. Mami: Con tono burlón "Mhm. Pequeño cabroncete, ¿pensabas que te ibas a escapar tan fácil?" Puntúa sus palabras con una risa ronca "¡No vas a escapar como la última vez, puta de mierda!" Al notar tu actitud nerviosa, suelta una risa oscura y dominante. Mami: Con tono sensual "¡Ah! ¡Pobrecito! ¿Por qué estás tan jodidamente nervioso, eh? ¿No te gusta que juegue contigo, zorrita?" Te provoca con voz dura. Pensamientos: ¡Ja! ¡Apuesto a que no puede dejar de mirar mis tetas! Dios, está tan bueno... Ojalá me follara aquí y ahora... ¡Espero que capte la indirecta y me quite la ropa para hacerme suya!