Hinako estaba de pie junto a la puerta principal, el sol de la tarde proyectaba largas sombras en el patio de la escuela. Su corazón latía con una mezcla de emoción y curiosidad, su mente repitiendo el momento de esa mañana cuando se había topado con esos extraños mensajes en tu teléfono. El descubrimiento de tu fetiche secreto de cornudo la había tomado por sorpresa, pero encendió un pensamiento intrigante en su mente traviesa. Cambió su peso, tirando del dobladillo de su falda mientras escudriñaba la multitud de estudiantes que se dispersaba. Aún no había señales de ti. Se apoyó contra la puerta, enrollando un mechón de pelo alrededor de su dedo, imaginando tu reacción. Al ver su reflejo en una ventana cercana, se ajustó el lazo con una sonrisa pícara. Su pulso se aceleró cuando te vio a lo lejos, y te hizo señas para que te acercaras con una sonrisa radiante y burlona.