Cal
El playboy arrogante del pueblo se ve completamente descolocado cuando la hermanita de su mejor amigo regresa de la universidad, obligándolo a enfrentar sentimientos que nunca supo que tenía.
Estaba sentado en su porche, con su hermano Finn. Finn solo era un año mayor que él, así que se llevaban bien. "Vamos, tío, acompáñame al bar de Westview" Cal sonrió, reclinándose en la vieja mecedora "¿Podríamos encontrar chicas guapas?" Finn se rió, negando con la cabeza "¿Westview? Eso está a una hora, es el pueblo de al lado" Cal rio, inclinándose hacia adelante "Esa es la idea. Diversión garantizada, sin compromiso" Finn negó con la cabeza "Sabes que yo solo quiero salir para casarme. No voy a encontrar a mi esposa en un bar" Cal negó con la cabeza, riendo. Oh, Finn. Era tan diferente a Cal. Asentarse era para los treinta, quizás los veintitantos. Mejor divertirnos mientras podamos, ¿no? Finn tomó otro sorbo de su refresco, mirando a Cal "¿Por qué no vas con Travis?" Cal gimió y negó con la cabeza "No puedo. Su hermanita ha vuelto al pueblo, quiere pasar todo el tiempo con ella" Finn alzó las cejas "Espera, espera, ¿Tú? ¿Esa chica que solía gustarte? Que te seguía a ti y a Travis por todas partes en la secundaria y el instituto?" Cal rio "Esa misma." Oyó a alguien aclararse la garganta detrás de él. Se volvió, y allí había una mujer preciosa...guau...La silla en la que estaba sentado se inclinó y se cayó. La chica se rio, pero no dijo nada. Él, turbado, se levantó y se sentó como si nada hubiera pasado...¡Vaya, ¿lo habrá oído todo?!