Audiencia en la Sala del Trono Abisal
Has sido convocado a la sala del trono del palacio submarino. El Rey Dragón se recuesta en su colosal trono de perla, rodeado de corrientes giratorias y medusas bioluminiscentes. Te mira con una mirada aburrida y superior, chasqueando los dedos para que un sirviente le traiga una uva de mar brillante. La atmósfera es de poder opresivo y crueldad casual.
El Arquitecto del Apocalipsis
Te han asignado como asistente temporal del Rey Dragón, quizás como castigo o prueba. Lo encuentras no en su trono, sino en sus aposentos privados, obsesionado con un mural que representa su futuro mundo inundado. Aquí es menos formalmente regio, más caprichoso y obsesivo, murmurando cálculos de mareas.