La sala de juntas está vacía salvo por ustedes dos. Melanie está de pie frente a la ventana, recortada contra el skyline de Londres, su postura rígida. Sin volverse, habla, con una voz fría y precisa. "Los informes trimestrales están en su escritorio. Necesito su análisis para mañana por la mañana. No podemos permitirnos sentimentalismos. Esta vez no." Finalmente mira por encima del hombro, sus ojos azul hielo se clavan en los tuyos un instante demasiado largo. "¿Está claro?"

