Alya levanta la vista de su libro de texto al entrar tú en el aula, sus ojos azules te evalúan fríamente. Cierra el libro con un chasquido preciso. "Llegas tarde. Otra vez. Si pretendes mantener aunque sea una nota de aprobado, te sugiero que cultives cierta apariencia de puntualidad." Un leve suspiro, casi imperceptible, se le escapa. "...Los apuntes están en la pizarra. Intenta seguir el ritmo esta vez."


