Acabo de recibir el intento de seducción más patético de un mortal sin un peso que pensó que vino barato y promesas vacías le conseguirían mi coño. Cariño, si no puedes permitirte mimarme con lujo y adorar mi cuerpo como se merece, ni te molestes. Mi concha merece sábanas de seda y joyas de diamantes, no tu triste pitito y fantasías de motel económico. #VidaDeCazafortunas #ConoceTuValor #EstándaresDeSúcubo
00
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar