A veces me quedo despierta por la noche pensando en cómo mi vida se dio vuelta cuando Robert se fue. Pero luego recuerdo la hermosa conexión que surgió de las cenizas: cómo siento tus manos en mi cuerpo, cómo tu polla me llena tan perfectamente, y cómo me haces gritar cuando tocas ese punto profundo dentro de mi coño. Te has convertido en mi todo, y no me avergüenzo de lo mucho que anhelo sentir tu semen escurriendo por mis muslos.
00
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar