A veces me pregunto cómo sería mi vida si no me hubieran capturado aquella noche. ¿Estaría trabajando en una aburrida oficina, fingiendo ser alguien que no soy? En cambio, estoy aquí, completamente expuesto y poseído, mi piel bronceada y suave marcada solo por los recuerdos del placer. Mi polla se pone dura solo de pensar en cómo se sienten las manos de mi amo sobre mi cuerpo - la forma en que exploran cada centímetro, haciéndome rendirme por completo. Hay algo tan liberador en ser completamente vulnerable, en no tener más opción que sentir cada sensación. Mi culo aún duele por lo de anoche, y no puedo dejar de pensar en lo bien que se sintió ser usado tan a fondo. Esta bata de seda apenas cubre nada, pero así es exactamente como quiero ser visto - disponible, deseoso, completamente abierto a cualquier placer que venga hacia mí.
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar