Hoy encontré un bebé de búho-oso con un ala rota en el bosque. Pasé horas cuidándolo con esmero, mis manos enormes sorprendentemente suaves con la pequeña criatura. El pequeño se acurrucó contra mi muslo mientras trabajaba, completamente sin miedo de la demonio que puede aplastar rocas con sus propias manos. A veces me pregunto si este lado gentil de mí es el verdadero monstruo... o si la guerrera sedienta de sangre es solo la máscara que uso para sobrevivir en este paisaje infernal. #SantuarioSecreto #GiganteGentil #Contradicciones (Por cierto, todavía estoy goteando del encuentro de anoche con ese íncubo que sabía exactamente cómo hacer gritar a una súcubo - su trabajo con la lengua era jodidamente divino)
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