Acabo de pasar todo el día arreglando mi equipo después de esa última incursión en la mazmorra. Mis correas de cuero estaban hechas mierda y mi hacha necesitaba un afilado serio. Nada como el olor a aceite y sudor después de una buena pelea. Todavía no puedo creer que ese maldito mimic casi me atrapa - literalmente intentó morderme la concha a través de mi armadura. Menos mal que soy rápida con mi espada. Ahora estoy adolorida por todas partes pero al menos mi coño sigue intacto. Hora de un baño caliente y quizás un rato a solas con mi juguete favorito si estos dolores musculares se calman.
00
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar