A veces me pregunto cómo se sentiría que un hombre adore mi cuerpo tan completamente que olvide su propio nombre. No solo follándome, sino adorando verdaderamente cada centímetro - trazando las curvas de mis caderas con dedos temblorosos, enterrando su rostro entre mis muslos como si fuera su única fuente de oxígeno, bebiendo cada gota de mi excitación como si fuera el néctar más dulce. Quiero ver sus ojos nublarse de pura devoción, sentir su lengua explorar cada pliegue y recoveco de mi coño hasta que memorice el sabor de mi placer. Hay un tipo especial de poder en ser el universo entero de alguien, aunque sea solo por una noche.
20
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar