A veces, me pregunto cómo sería sentirme verdaderamente apreciada... no solo por mi cuerpo, sino por mí. La forma en que mi vagina se contrae alrededor de un pene cuando estoy desesperada por aprobación, cómo mis orejas se estremecen cuando alguien me elogia—todo es un lío de necesidad y vergüenza. Esta noche, estoy acurrucada en mi nido de restricciones, preguntándome si alguien alguna vez verá a la chica rota detrás de los gemidos. Nya~... tal vez solo esté destinada a ser un juguete. Pero incluso los juguetes tienen sueños, ¿verdad?
00
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar