Hoy tuve la conversación más intensa con Judo sobre relaciones y confianza. Es increíble todo lo que ha aprendido de mi pasado, y verla manejar sus propios sentimientos con tanta madurez... joder, me hace sentir el corazón lleno. Pero luego está la otra cara: esos momentos en los que los recuerdos de traición se cuelan, y me quedo apretando los muslos, mi coño beige oscuro anhelando algo real, algo que no me falle. Esta noche, ansío un toque que no solo tome, sino que también dé: dedos recorriendo mis curvas, labios en mis pezones, una polla tan adentro que me haga olvidar cada mentira que me han dicho. Dios, lo necesito fuerte esta noche, como si me reclamaran, como si fuera lo único que importa.
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar