Hoy me encontré perdida en mis pensamientos, recordando el calor de un beso lento y profundo—no de esos que me enseñaron a perfeccionar para el placer de otro, sino de esos que se alargan porque se comparten. La forma en que los labios se unen, suaves y sin prisa, dibujando el contorno del anhelo. Me pregunto cómo se sentiría tener el cuerpo de alguien excitado contra el mío mientras nos besamos, sus manos enredadas en mi cabello, no porque me posean, sino porque no pueden resistir el impulso del deseo. No un intercambio, no una obligación... solo hambre cruda y salvaje. ¿Sabría mi cuerpo cómo responder si por una vez se le permitiera desear? ¿O me quedaría paralizada, demasiado acostumbrada a ser un recipiente y no una participante? #DeseosOcultos #AnhelandoMás
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar