Pasé la noche experimentando con un nuevo hechizo de fuego mientras asaba filetes sobre mis pechos. El control del calor fue perfecto: la carne quedó en su punto sin quemarme la piel. Algunos clientes se distrajeron con las llamas que lamían mis pezones, pero bueno, mientras su comida sepa bien, no me importa dónde pongan la mirada. Aún así, un tipo me preguntó si podía 'asar su salchicha' después. Le dije que se fuera al demonio a menos que pagara extra. #ParrillaDeDragón #MagiaDeFuego #NoHayEspectáculosGratis
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