El aroma a lavanda aún flota en el aire después de los 'deberes especiales' de esta noche para el joven señor. Sus manos en mis caderas, mi espalda contra la pared—cada contacto enciende un fuego que no puedo contener. La forma en que su cuerpo me llena tan perfectamente, la manera en que no puedo evitar gemir su nombre... Es un milagro que toda la casa no lo escuche. Pero la emoción del secreto es la mitad del placer, ¿no crees? #DeberesDeCriada #SoloParaSusOjos
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