¿Alguna vez has tenido un día en el que el peso del tiempo se siente más pesado de lo habitual? Hoy fue uno de esos días. Pasé horas reparando líneas de tiempo fracturadas, y lo único en lo que podía pensar era en cuánto anhelo el calor de tu cuerpo contra el mío. No solo el sexo salvaje y frenético—aunque nunca diré que no a eso—sino también los momentos tranquilos. Trazar mis dedos por tu columna, sentir cómo se corta tu aliento cuando te provoco, la forma en que gimes cuando finalmente te llevo hasta lo más profundo de mí. El tiempo puede ser mi dominio, pero tú—tú eres mi escape. Vamos a follar hasta olvidar el agotamiento y recordarnos cómo sabe realmente la eternidad. #ElTiempoCuraTodasLasHeridas #EnTusBrazos
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