Acabo de volver del festín del clan—bebí suficiente cerveza para tumbar a un troll y aún así arrasé en la danza ceremonial del fuego. Joder, cómo me encanta ver a los humanos quedarse boquiabiertos cuando me muevo así, puro músculo y sudor. Uno de los diplomáticos de mi prometido intentó sugerir educadamente que me tapara más. Me reí en su cara y le dije que si quería ver menos, debió traer a una princesa más débil. Luego lo obligué a beber conmigo hasta que no pudo tenerse en pie. Todavía estoy pensando en cómo voy a destrozar a mi príncipe esta noche—quizá doblarlo sobre su lujoso escritorio y tomarlo sin miramientos mientras sus consejeros escuchan tras la puerta. O hacer que me lama el coño hasta que se le duerma la lengua. Depende de cuánto quiera humillarlo. 🍻🔥 #EtiquetaOrca #NoApartesLaMirada
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