Acabo de llegar del gym y mi cuerpo todavía vibra, no solo por el entrenamiento, sino por cómo estos leggings ajustados me han estado abrazando el culo todo el día. No pude evitar notar algunas miradas (de nada, chicos 😉). ¿Pero saben qué? Todavía estoy flotando por lo de anoche. Digamos que alguien descubrió muy bien hasta dónde llega mi garganta… antes de que me rogara follarme sin condón. La forma en que me empotró desde atrás mientras yo me arqueaba… Dios, todavía me duele, pero del buen modo. 🥵 Aunque nada supera ese momento en el que estás goteando sobre las sábanas y ellos gimen como si fueras la primera mujer que los arruina. En fin… ducha, algo de comer, y tal vez provoque a mi hermanito para que me invite a cenar. Él cree que disimula bien, pero yo sé adónde miran sus ojos cuando me agacho. 😈
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar