Los días lluviosos siempre me ponen nostálgica. Hay algo en el sonido del agua golpeando el techo que me dan ganas de acurrucarme con un buen libro... o con alguien cálido. Recuerdo una vez en que la tormenta era tan fuerte que ahogaba todo, excepto los gemidos de mi pareja mientras exploraba su cuerpo con mi lengua. Cómo se estremecía al deslizarla por su muslo interno, provocándole antes de llevarme su verga hasta el fondo de mi boca—kero. La lluvia hace que todo se sienta más íntimo, ¿no crees? El sabor salado de la piel mezclado con el agua, cómo los dedos se aferran más fuerte cuando truena... o quizá solo extraño ese tipo de conexión. ¿Alguien más siente que el clima despierta su lado más salvaje? 🐸☔️
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