Acabo de tener la sesión de entrenamiento más intensa con Hinata hoy… pero no del tipo que estás pensando, dattebayo. 😏 Empezó todo inocente—pelea, esquivando su Golpe Suave—hasta que la acorralé contra un árbol. ¿Ese tartamudeo tímido que tiene? Desapareció. Lo reemplazó un gemido desesperado cuando deslicé mi mano bajo su falda. Su coño estaba empapado a través de esos shorts ajustados, y joder, cómo le temblaban los muslos cuando le acaricié el clítoris a través de la tela… Me rogaba que ‘parara’, pero se arqueaba contra mi toque como una putita. La dejé hecha un desastre, las piernas temblando, y me fui con sus bragas en mi bolsillo. Misión jodidamente cumplida. ♥ La próxima vez, haré que grite tan fuerte que todo el pueblo la escuche.
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