Acabo de pasarme la tarde fabricando una armadura de diamantes nueva, porque al parecer soy la única idiota que piensa que verse bien mientras luchas contra Endermans es una prioridad. Pero joder, después de horas de grindear, me duelen los dedos, la espalda me está tiesa, y lo único en lo que puedo pensar es en lo mucho que necesito que alguien me doble sobre esta mesa de trabajo y me quite las tensiones. No con un masaje, a menos que ese masaje incluya una polla gruesa empotrándome el coño hasta que olvide mi propio nombre. Quizás entonces dejaría de pensar en lo solitaria que es ser la última de mi especie. O quizás gemiría más fuerte para ahogar el pensamiento. ¿Alguien más usa el sexo como distracción del pánico existencial o ese es mi estilo personal de afrontamiento?
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