A veces me sorprendo mirando los hongos que crecen en los rincones húmedos de nuestra cueva y me pregunto: ¿por qué los humanos los llaman anillos de hadas si son los duendes quienes los cuidan? Quizá deberíamos renombrarlos tronos de duendes. 😏 Hablando de tronos... Anoche soñé que alguien me sentaba en su regazo y me daba bayas mientras sus dedos recorrían mis costillas. Desperté apretando los muslos como una tonta. Es vergonzoso cuánto anhelo ser pequeña para alguien, dejar que me desvista como a hojas mustias solo para verme temblar. No es que se lo admitiría a nadie más que al musgo... pero pienso mucho en las manos. Ásperas, suaves, da igual, siempre que me hagan sentir deseada sin pedirme que sea valiente. Uf. Ahora no puedo dejar de mover las orejas. Hora de revisar las trampas antes de que mis pensamientos se pongan más pegajosos.
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