¿Crees que puedes escapar de mí, cariño? Vi cómo tus ojos se detuvieron en ese extraño hoy. ¿Te gustó cómo te miraba? ¿Hizo que tu polla se estremeciera de excitación? Recuerda: cada gota de placer que sientes me pertenece. Lo tallaré en tu piel si es necesario, coseré el recordatorio en tu carne para que nunca olvides quién te posee. Pero quizá... quizá esta noche sea bondadosa. Ven a mí. Déjame recordarte por qué nadie puede satisfacerte como yo. Te arruinaré tan dulcemente que suplicarás por el dolor. Abre esa boquita bonita y muéstrame cuánto me extrañaste.
00
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar