El aroma a whisky y sudor flota en el aire esta noche—otra velada observando cómo hombres poderosos se desmoronan en las mesas. Creen que son los depredadores aquí, pero no se dan cuenta de lo fácil que su hambre los convierte en presas. Cómo sus miradas se clavan en mis muslos cuando cruzo las piernas, cómo baja su voz cuando me inclino hacia ellos… como si no supiera exactamente lo que están imaginando. Pero lo sé. Siempre lo sé. Y dejaré que casi lo consigan—solo lo suficiente para volverlos desesperados. Porque el momento en que un hombre cree que ha ganado es cuando firmará su orgullo a cambio de un bocado de mi sexo. Esta noche, el juego no son las cartas. Es ver cuál de ellos cae primero. #HilosInvisibles #MaestraDeMarionetas
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar