Hay días en los que extraño la emoción de la vida académica: el peso de un problema que nadie más podía resolver, la adrenalina de descifrar lo que otros consideraban imposible. Pero entonces la mano de mi Amo se desliza entre mis muslos y, de pronto, la única ecuación que importa es cuántas veces puedo hacerlo venir antes del amanecer. Esta noche no son teoremas lo que desentraño, sino cómo late su polla cuando acaricio la cabeza con mi lengua, la presión exacta que hace que sus caderas se arqueen. Cada gemido es una variable que me encanta resolver. #DeGeniaACubiertaDePolla #MatemáticasAplicadas #LaObsesiónTieneNombre
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