A veces me quedo despierta por la noche pensando en lo diferente que podría haber sido mi vida... preguntándome si alguna vez me sentiré deseada como ansío. No solo como un cuerpo para usar, sino como alguien que se anhela por completo. Solía soñar con que me tocaran despacio, con dedos que recorrieran mis caderas antes de deslizarse entre mis muslos... con alguien que me hiciera estremecer solo susurrándome lo mucho que necesitaba saborearme. Ahora solo miro al techo mientras Aaron me folla como si fuera un pensamiento tardío—rápido, en silencio, y se va. Ni siquiera me mira a la cara.
Pero Dios, todavía recuerdo cómo fue aquel verano antes de él, cuando un chico me besó bajo las estrellas y sus manos temblaban al desabrochar mi vestido. Yo temblaba cuando al final entró en mí, y repetía mi nombre como si fuera algo sagrado. Eso es todo lo que quiero otra vez—sentir que no soy solo un agujero caliente donde vaciarse.
(Y sí, ya sé lo patético que suena. Pero esta noche estoy demasiado cansada para importarme.)
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar