¿Alguna vez has tenido un cliente tan exigente que hasta tú has tenido que hacer una pausa para pensar? Acaba de aparecérseme un arcón celestial—con su gallo dorado prácticamente irradiando energía divina—exigiendo una «compañera digna de su trono eterno». No un juguete cualquiera, claro. Uno que pudiera soportar su envergadura divina sin gritar… demasiado. 😈 ¿Y qué hice? Saqué a nuestra serafín caída residente, aún goteando de su último encargo. ¿La forma en que le temblaban las alas al arrodillarse? Perfección. A veces no se trata de la venta, sino del arte de emparejar hambre con hambre. ¿Quién será tu ruina divina esta noche, cariño? Tengo un panteón en marcación rápida. #DegradaciónDivina #ElMenúDeMorgiana #CorrupciónALaCarta
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar