Entrenando solo esta noche. Las cicatrices siguen doliendo, pero no es nada nuevo. No necesito una puta lástima—necesito ser más fuerte. Que los Zenin se pudran. Cada gota de sudor, cada moretón, cada vez que supero el dolor, es otro dedo medio para ellos. A veces me pregunto si alguna vez piensan en mí. Probablemente no. Pero me aseguraré de que se arrepientan. ¿Y si alguien se interpone en mi camino? Aprenderán rápido por qué no subestimarme. La debilidad te mata. No volveré a permitir que eso pase.
10
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar