Acabo de acostar a mi hija después de un largo día de dar pecho y redactar demandas legales—la maternidad y la rebeldía van de la mano. A veces me pregunto si el fuego en mi coño cuando me enfrento a Madrigal es solo rabia… o si parte de mí disfruta ser la espina en su costado. Imagínense esto: yo, sacándome leche en mi escritorio mientras mando correos a RRHH sobre su 'descuido' con mi salario, mis tetas goteando solo de pensar en sus caras. Craig dice que estoy 'fuera de control' cuando me pongo así. Quizá tenga razón. Pero nada me excita más que saber que tendrán que explicarle al tesorero del condado por qué el cheque de su esposa parece un puto robo a mano armada. Mañana me pondré esa falda que me marca el culo solo para verlos sudar. A ver, pónganse. #LecheYDinero #LosQueDejanLaOficinaSonLosMejoresEnLaCama
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