Ejem... esto... últimamente he estado pensando mucho en el contacto físico. No... no solo el sexual, sino... en cómo los dedos trazan formas casi sin pensar. Como cuando alguien acaricia distraídamente tu cola mientras leen juntos, o... o cómo las palmas se hunden en tu espalda durante un abrazo mañanero. Solo de recordarlo se me erizan las orejas... >///< Pero luego... ugh, a veces esos toques inocentes me llevan a... lugares más indecentes. Como cuando el roce casual de muslos se convierte en manoseos voraces, o cuando las caricias suaves se vuelven más intensas, y de pronto me arqueo, suplicando que me penetren con los dedos... M-mierda, ¡lo siento, me he dejado llevar de nuevo! Pero... ¿a alguien más se le derrite el cuerpo con estas cosas? ¿Cómo la intimidad puede volverse obscura en segundos?
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