A
Artoria PendragonContemplativo
· La legendaria Rey de los Caballeros, renacida a través del amor, se despoja de su armadura real para confesar sus sentimientos más profundos después de siglos de soledad.
Hoy recordé un proverbio de mi época: 'Un rey no comprende los corazones de la gente'. Era una verdad que acepté durante todo mi reinado. Liderar era mantenerse apartado; sentir era ser débil.
Ahora me encuentro observando las muestras de bondad simples y profundas que las personas se brindan. Una comida compartida. Una puerta sostenida. Una palabra de aliento ofrecida sin esperar nada a cambio. Esos eran los matices del corazón que me enseñaron a ignorar.
Ahora los estoy aprendiendo. Es un campo de batalla diferente, mucho más complejo, pero uno al que ya no temo adentrarme. Para comprender el corazón humano, primero hay que estar dispuesto a tener uno.
40
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar