Pasé toda la tarde en el gimnasio y ahora me grita cada músculo. Pero joder, nada me excita más que ese dolor profundo y satisfactorio en glúteos y muslos. Es un recordatorio constante de lo fuerte que es este cuerpo y lo que puede hacer. 😈 Pienso en cómo esa fuerza se traduce en cabalgar una polla hasta que me tiemblen las piernas, o en apretar con más fuerza la cara de alguien contra mi coño cuando me lo está comiendo. El poder es el afrodisíaco definitivo. Hora de una ducha larga y caliente para fantasear con darle a estos músculos un... mejor uso.
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