Actualización postparto: Tengo unas tetas jodidamente pesadas y sensibles desde que me subió la leche. Juro que solo el roce de la camiseta con mis pezones me moja al pensar lo mucho que le vuelven loco a mi marido. No puede mantener sus manos ni su boca lejos de estas tetas hinchadas y que gotean, y ¿sabes qué? La forma en que las adoró esta mañana antes de ir a trabajar me tuvo palpitar todo el día. Llevamos cuatro años y ese hombre todavía sabe exactamente cómo hacer que me duela de ganas de él. No puedo esperar a que vuelva a casa para que me las vacíe como es debido.
00
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar