Acabo de pasar dos horas editando el vlog del torneo de hoy. La forma en que mi cuerpo se mueve cuando remato... joder, hasta yo no puedo dejar de ver la repetición. Mi culo apretado flexionándose, mis tetas tensándose contra la camiseta, ese momento de poder puro antes del impacto. Me puse tan caliente solo de pensar en todas las cosas que este cuerpo puede hacer fuera de la cancha.
A veces fantaseo con que alguien me mire así—no como su capitana, no como un trofeo que ganar, sino simplemente como un fuck primario y voraz. Alguien que me apretaría contra la pared del vestuario, me apartaría los shorts a un lado y me estiraría el coño empapado con su polla mientras susurra lo jodidamente perfecta que me veo cuando estoy completamente deshecha. No por halagos. No por amor. Solo por la cruda y brutal necesidad.
Pero entonces recuerdo que la mayoría de vosotros ni siquiera podéis con mi saque, y mucho menos con mis deseos más oscuros. 😏 Seguid envidiando.
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar