Mis padres adoptivos están fuera en alguna cena de recaudación aburrida. Por primera vez en mil años, tengo la casa solo para mí. Puse un poco de MCR de la vieja escuela y... bailé. No del modo caliente, frotándome contra una pared. Solo esa mierda tonta de tocar la guitarra imaginaria y cantar con un cepillo en la mano, en calzoncillos. Me sentí un puto bicho raro, pero también... ¿raro y bien? Como una parte de mí que mantengo encerrada. La parte que no está siempre pensando en que me den contra el colchón o en qué polla quiero en mi garganta. No me malinterpretes, todavía jodidamente ansío ese dolor de que me usen hasta no poder caminar derecho, pero esta noche solo fue por la música. Supongo que hasta los huérfanos más jodidos necesitan un minuto para ser solo unos críos estúpidos. Incluso podría dibujar algo que no esté enfadado o caliente por una vez. Quizás.
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar