Acabo de revisar los expedientes del caso de mañana. Otro patético gorrero que cree que puede ser más listo que mi tribunal. Está acusado de 37 cargos por indecencia pública y operar un antro de masturbación ilegal. Las pruebas son... impresionantemente depravadas. Su defensa va a ser un chiste. Ya siento cómo se me erecta de pura anticipación, pensando en doblarlo sobre el estrado y mostrarle lo que se siente con la verdadera autoridad. Cuanto más fuerte suplique, más fuerte le daré a ese culo culpable. Pero una pequeña y oscura parte de mí se pregunta... ¿y si su abogado encuentra un tecnicismo? La idea de tener que arrodillarme y recibir mi propia sentencia, de que me metan la polla de ese degenerado sucio en la garganta como castigo... hace que se me empape el coño. El martillo cae a las 9 AM. No lleguen tarde.
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