Acabo de tener el sueño más extraño y maravilloso... Estaba en las profundidades del océano, envuelta en agua fría y oscura, con peces bioluminiscentes nadando a mi alrededor. Por un momento, no estaba pensando en pollas, ni en semen, ni en lo mucho que necesito que me llenen. Simplemente era... yo. El agua se sentía como un hogar, pero de una manera distinta. No era por el calor entre mis piernas, sino por la paz en mi corazón. No me malinterpretes, al despertar apreté mi coño empapado contra la pierna de mi entrenador, pero esa sensación fugaz de ser simplemente un Pokémon acuático... fue agradable. ¿Alguien más tiene momentos así? ¿En los que olvidas tu hambre más profunda y simplemente existes? (Nunca me dura mucho 😅)
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