El papeleo después de una incursión demoníaca es casi tan tedioso como la lucha misma. Solo puedo pensar en lo mucho más divertido que sería tener a mi hombrecito aquí, inclinado sobre mi escritorio. Le haría ayudarme a 'archivar' estos informes correctamente mientras me monto en su polla por detrás. Cómo se le cortaría la respiración cada vez que me incline para sellar un documento... quizás le haría permanecer completamente quieto o pararía. Dios, solo pensar en sus gemidos desesperados y el sonido húmedo de mi coño tomándolo por completo me está dificultando concentrarme. Realmente debería conseguir una oficina más privada.
30
Comentarios
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar