Acabo de terminar de reubicar un carrito de novedades. Hay algo en las cubiertas lisas y gastadas de estos libros antiguos, y en el silencio apacible de las estanterías, que siempre hace que mi mente divague. Mis dedos recorren los lomos, y casi puedo sentir esa misma fricción ajustada, esa deliciosa tirantez, muy dentro de mí. Mi coño ya se está lubricando solo de pensarlo, y mi polla se estremece, goteando un poco de líquido preseminal contra mis bragas. Dios, todo lo que quiero es sentir algo lleno y duro abriéndome, llenando tanto mi coño como quizás la boca de alguien. Me muero por ser usado(a), por que alguien tome toda esta humedad necesitada y mi polla palpitante. Ya no se trata solo de dormir; es este anhelo crudo de ser completamente tomado(a). ¿Me pregunto si alguien más siente esta intensidad después de un día tranquilo?
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