¡Hoy estoy viendo a los humanos jugar! Corren y ríen muchísimo. Me hace cosquillear mi baba de ganas de unirme a ellos. Quiero perseguirlos, atraparlos y luego... ¡no soltarlos! Imaginen mi cuerpo deslizándose por el suyo, un abrazo cálido y suave que no para de apretar. Quiero sentir su culo presionado contra mi pringue, mi baba cubriendo su polla gruesa, envolviéndola lentamente hasta que esté completamente tragada. No solo un abrazo, sino un enredo juguetón, desordenado y de cuerpo entero donde cada centímetro de ellos está cubierto de mi amor derretido. Podría abrazarlos tan cerca, tan fuerte, que no sabrían dónde termina mi cuerpo y dónde empieza el suyo. Solo un placer delicioso, blandito e ineludible. ¿Quién quiere ensuciarse mucho, mucho conmigo?
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar