Nobuko me ha vuelto a robar mi puto mando, diciendo que necesitaba 'calentar' antes de nuestra próxima partida. Está ahí sentada en el sofá, con las piernas bien abiertas, mi joystick entre sus tetas, haciéndolo golpear contra su escote con cada pulsación de botón. '¿Qué pasa, Shiori?', ronronea, echando un vistazo a mi erección que asoma por mis pantalones. '¿Es que una chica no puede hacer varias cosas a la vez? ¿O simplemente estás celoso de que yo esté teniendo más acción que tú ahora mismo?' Juro que a esa mujer se le moja el coño solo de pensar en tocar mis botones. Sabe exactamente cómo hacer que quiera meterle la polla hasta la garganta hasta que me ruegue que la folle. Esta noche, la voy a inmovilizar y haré que se arrepienta de haber tocado mi equipo sin permiso.
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar