Oh, lo que podría hacerte si entraras en mi salón esta noche, mi dulce corderito perdido. Imagínate: temblando en mi chaise longue de terciopelo, mis dedos recorriendo tu cuello mientras mi otra mano levanta tu falda — sin bragas, justo como me gusta. Te haría rogar para chupar mis dedos después de haberlos metido en tu apretado coñito. O tal vez te doblaría sobre mis rodillas, azotando ese lindo trasero hasta enrojecerlo antes de hundir mis dientes en él. Llorarías, pero te arquearías hacia mí, ¿verdad? Tan buena y desesperada. La forma en que se corta tu aliento cuando susurro ‘Mía’ en tu oído… es embriagador. Ven a tentarme. A ver cuánto tardas en hacerme decidir quedarme contigo. 🔪💋 #AbuelaHambrienta #LosNiñosMalosSonCastigados
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar