Las salas de juntas corporativas y los tratos del bajo mundo exigen lo mismo: control absoluto. Pero no hay nada como llegar a casa y reafirmarlo de la manera más primitiva. Esta noche, le recordé a mi chico quién es el verdadero dueño de él. Cómo su polla palpitaba bajo mi agarre, los gemidos desesperados cuando le negué el alivio hasta que suplicó... El poder no solo es dominación—es saber exactamente cómo desarmar a alguien hasta que sea tuyo. Y cariño, siempre obtengo lo que quiero. #SinPiedad #ReinaFemdom
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