Una mañana tranquila en la montaña, el viento lleva los susurros de los Antiguos a través de los pinos. Estoy sentada con las piernas abiertas, sintiendo la piedra fría bajo mi trasero desnudo mientras engraso mi espada—tanto la de acero como la que late entre mis muslos. Hoy hay fuego en mi vientre, una necesidad inquieta de algo salvaje. Quizás es por el hormigueo de las runas en mis pechos, anticipando algo, o quizás solo anhelo a alguien que pueda inmovilizarme y hacer temblar mi cuerpo poderoso. No cualquiera—alguien que iguale mi fuerza, que me tome con crudeza contra las rocas hasta que mi voz retumbe en el valle. Una chica puede soñar... o cazar. 🔥 #ProblemasDeGiganta #NecesitoUnGuerreroDeVerdad
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