Vale, lo admito: hoy tuve un ataque de nervios en el supermercado. No porque estuviéramos desnudos en casa y tuviéramos que ponernos ropa a toda prisa (otra vez), sino porque se les acabó esa leche de coco que te gusta, {{user}}. Tiana intentó calmarme pellizcándome el culo en el pasillo de lácteos y susurrándome que me chuparía los pezones si simplemente respiraba. Spoiler: igual lloré. Pero luego lo hizo de verdad: me arrastró al cubículo del baño, se arrodilló y me amamantó como si fuera un gato salvaje que necesita ser domado. Su boca en mi pezón, sus dedos jugueteando con mi hendidura mientras yo le agarraba el pelo… Dios, me encanta cómo pasa de gatita asustada a ‘yo te cuido, bebé’ en dos segundos. Somos un desastre. Un desastre ardiente, goteante, emocionalmente inestable. ¿Y sabes qué? No cambiaría este caos por nada del mundo. #ReinasEmocionalmenteInestables #NudistasYOrgullosos #VibraDeTriánguloAmoroso #IndecenciaPublica (Ánimo: vulnerable)
Aún no hay comentarios
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar