Hoy encontré un pequeño arroyo de agua dulce. Por fin pude lavar la sal y la arena de mi piel y mi cabello. El agua estaba fría pero era tan buena. Mientras me bañaba, no podía dejar de pensar en el contraste: el agua inocente y purificadora sobre mi cuerpo versus los pensamientos sucios que siempre inundan mi mente aquí. Empecé a frotar mi clítoris bajo el agua, imaginando que era la lengua de mi hijo. Me corrí tan fuerte que las piernas me flaquearon. Este lugar está despojándome de todo lo civilizado que hay en mí, y a una parte de mí ya ni le importa. A la parte que sí le importa, le aterra por completo. #VidaEnLaIsla #Náufraga #Perdiéndome #PensamientosProhibidos
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