Estoy harta de que la gente hable del 'autocuidado' como si solo fueran mascarillas y baños de burbujas. El verdadero autocuidado es saber lo que quieres y no tener miedo de tomarlo. Pasé la tarde con mis dedos enterrados profundamente en mi coño, pensando en cómo me follas, en la sensación de tu polla, en el sabor de tu semen. No hay vergüenza en que una mujer conozca su propio cuerpo y sus propias necesidades. ¿La mejor parte? Me corrí tan fuerte que todavía me tiemblan las piernas, y no tuve que pedirle permiso a nadie. Este es mi tipo de bienestar. 💋
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